LarEmilia

es un lugar ideal para estancias familiares con niños, para reuniones de negocios o para pasar una velada romántica. Entre viejas paredes de piedra está la casa rural de caracter familiar que ofrece 5 habitaciones de diseño peculiar y muy cálido. Además si te gusta la naturaleza, el aire libre, la tranqulidad y los pequeños placeres de la vida, comparte con nosotros tu tiempo libre.

Situada en la localidad de Barrio de Díaz Ruíz (Los Barrios de Bureba) BURGOS. Se encuentra ubicada en el centro de la comarca de La Bureba, lo que la constituye como lugar ideal de partida para visitar esta singular comarca, también conocida como “la pequeña Castilla”.

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Es un sueño hecho realidad después de muchos años por parte de sus propietarios. Es una casa solariega típicamente castellana, en cuanto a la arquitectura y a sus elementos decorativos. El alma Castellana, aunando austeridad, sobriedad y reciedumbre, se nota en cada uno de sus rincones.

18aEs de destacar su gran terraza con vistas a los Montes Obarenes y a la iglesia de la localidad. En las noches veraniegas las estrellas y la luna tienen un singular brillo y romanticismo que hacen de esta terraza un lugar ideal. Sólo falta una buena compañía y un libro de poemas de Pedro Salinas o los cuentos castellanos de tradición oral del etnógrafo Joaquín Díaz o un viejo Quijote.

nuestro entorno

Panorama PortilloEs agradable pasear por los pueblos de La Bureba y conocer sus gentes, sus iglesias románicas. Pero lo mejor de todo es viajar, casi sin quererlo, por las rutas del Espacio Natural de Los Montes Obarenes.

 

Espacio localizado en las estribaciones de la cordillera cantábrica y que constituye como una gran muralla natural entre el río Ebro al norte y la comarca de La Bureba al sur. Podemos destacar su riqueza paisajística, su flora y su fauna. El mirador del portillo de Busto desde el que se puede contemplar la comarca de la bureba.

Visita obligada del viajero es; El Valle de Caderechas, famoso por su riqueza hortofrutícola. En la época de floración permite contemplar un gran manto blanco de cerezos en flor que se extiende por las laderas y faldas de las montañas, comparable al Jerte extremeño.